Todo comenzó de la manera más humilde: dos locos soñadores, Nando y Lady, siete chicos pateando una pelota en el fondo de una casa mientras trabajábamos, y un termo de tereré. El único objetivo en ese momento era brindarles un espacio seguro y sacarlos de la calle.
Con el tiempo, la necesidad y la pasión desbordaron ese patio. Cuando por fin pudimos trasladarnos a una cancha grande, los chicos se multiplicaron casi al instante. Ahí nació nuestra identidad definitiva: "Cristo" por el orgullo de nuestro barrio, y "Juniors" por nuestros pibes.
Hoy, ese esfuerzo inicial se transformó en la Fundación Cultural, Social y Deportiva Cristo Jr. Cientos de jugadores y jugadoras se forman diariamente en nuestras instalaciones, abarcando desde la escuelita hasta los planteles superiores. Competimos en torneos oficiales buscando siempre el ascenso a las grandes ligas nacionales y forjamos alianzas de nivel internacional, siendo la única escuela de catación para el núcleo de Gremio en Argentina.
El talento de nuestro barrio no tiene techo. Nos llena de orgullo ver cómo jugadores surgidos de nuestra cantera logran llegar a la Primera División profesional, y cómo nuestros talentos femeninos alcanzan proyección de nivel mundialista. Nuestra misión sigue intacta desde aquel primer día en el patio: cada donación y cada paso que damos es para que las próximas generaciones sigan cumpliendo sus sueños.